La jornada estuvo marcada por actos oficiales en todo el país, liderados por el Bharatiya Janata Party (BJP) de Modi, que anunció una campaña nacional de dos semanas para publicitar la gestión del Gobierno.
El propio primer ministro pronunció un discurso en la ciudad de Dhar, en el estado central de Madhya Pradesh, centrado en la seguridad y la economía, mientras personalidades del espectáculo y gurús espirituales, como el dalái lama, elogiaban su figura.
La oposición, liderada por Rahul Gandhi, criticó el despliegue al considerar que el Ejecutivo utiliza el sistema público con fines políticos. Según el Partido del Congreso, "los niños están siendo obligados a glorificar al primer ministro" tras la difusión de circulares en colegios que pedían a los estudiantes preparar tarjetas o mensajes por el cumpleaños de Modi.
Otra formación opositora, el Shiv Sena (UBT), calificó la jornada como el "Día del Desempleo", en alusión a la falta de creación de puestos de trabajo.
La efeméride reavivó además el debate sobre la regla no escrita en el BJP que establece en 75 años la edad de retiro para sus dirigentes. Opositores recordaron que veteranos del partido fueron apartados al alcanzar ese umbral y cuestionaron si Modi aplicará el mismo criterio para sí mismo.
El cumpleaños también resonó en la escena internacional, con felicitaciones de líderes como el presidente de EE.UU., Donald Trump, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, o el presidente ruso, Vladímir Putin.
En redes sociales, miles de simpatizantes convirtieron el cumpleaños en tendencia con imágenes virales, como una escultura de arena adornada con 750 flores de loto y el lema “El vuelo de la India con Modi”.
Narendra Modi, hijo de un vendedor de té y antiguo miembro del movimiento nacionalista hindú Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), gobierna la India desde 2014 tras la histórica victoria de su partido, el BJP.
Reelecto por segunda vez en 2024 con sólida mayoría, es una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política india, aclamado por sus seguidores por impulsar el crecimiento económico y una mayor proyección internacional de la India, pero cuestionado por críticos que denuncian el fortalecimiento de un nacionalismo religioso excluyente con otras minorías religiosas, como los musulmanes.
La escala de las celebraciones se enmarca en una tradición cultural donde los cumpleaños de figuras de autoridad, sean líderes políticos, jefes o gurús espirituales, se tratan a menudo como eventos públicos de tributo.
Es común ver en las ciudades indias pancartas o anuncios en periódicos pagados por seguidores o empleados para felicitar a sus mentores.