Los manifestantes marcharon pacíficamente hasta el complejo químico de la capital en Túnez y exigieron, mediante consignas, a las autoridades tunecinas desmantelar dicho complejo químico y garantizar el derecho a un medio ambiente sano para los ciudadanos de Gabes.
Las protestas por parte de los ciudadanos de la ciudad afectada comenzaron a causa del aumento de fugas de gases tóxicos, aunque la contaminación provocada por el complejo "persiste desde hace años", según los ciudadanos de Gabes, que organizaron varias manifestaciones para exigir soluciones a este problema.
El pasado martes, la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT) convocó una huelga en la ciudad de Gabes para exigir el desmantelamiento del complejo químico, que alcanzó más del 95 % de participación.
La huelga se realizó pese a que el ministro tunecino de Obras Públicas y Vivienda, Salah Zaouari, anunció la reanudación "inmediata" de seis proyectos con valor de 200 millones de dinares (59 millones de euros) para poner fin a las emisiones de gases tóxicos en la ciudad tunecina.
El presidente tunecino, Kais Said, prometió por su parte una solución "urgente" mediante una "estrategia integral".