"No le daremos a la ocupación un pretexto para reanudar la guerra. Liberamos a 20 prisioneros israelíes 72 horas después del alto el fuego. El domingo entraremos en nuevas zonas para buscar algunos de los cuerpos de los prisioneros de la ocupación", dijo al Hayya en un comunicado divulgado en los canales oficiales del grupo.
También, afirmó que Hamás no tiene objeción alguna a que una figura nacional residente en Gaza gestione la Franja, y enfatizó la posibilidad de un desarme siempre que la ocupación militar israelí de los territorios palestinos termine.
"Nuestras armas están vinculadas a la existencia de la ocupación y la agresión, y si la ocupación termina, estas armas volverán al Estado", añadió, insistiendo en que este punto se está negociando con las facciones y los mediadores, y "el acuerdo aún está en sus primeras etapas".
Al Hayya añadió que Hamás está interesado en celebrar elecciones como un paso hacia la reconciliación nacional, y que acepta "las fuerzas de la ONU como fuerza de separación y vigilancia fronteriza, y para supervisar el alto el fuego en Gaza.
Además, el líder mencionó que el grupo sigue preocupado por la situación humanitaria en la Franja y dijo que Israel "sigue obstruyendo la entrada de ayuda a Gaza" como si continuara la guerra, sobre lo que pidió ayuda a los mediadores.
"Gaza necesita 6.000 camiones de ayuda al día, no solo 600. La cuestión humanitaria nos preocupa a nosotros y a la opinión pública, y pone en peligro el acuerdo", declaró.