En el documento de IARF 'Detrás de los muros: un informe sobre la tortura, los malos tratos y la negligencia médica en el corazón del sistema penitenciario tunecino' se recogen "las violaciones sufridas por las personas privadas de libertad en los centros de detención y las cárceles durante el período 2015-2025", en cuyo lapso también detectó "muertes sospechosas".
La organización explicó que, para la elaboración del informe, usó varias fuentes, entre las que figuran varias "víctimas", abogados de los afectados, familiares, especialistas en diversos ámbitos y organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, así como informaciones publicadas en medios de comunicación.
Este estudio busca poner de manifiesto las violaciones cometidas en los centros de detención y las cárceles y "evaluar la compatibilidad del ordenamiento jurídico tunecino de estas instituciones con los derechos de las personas privadas de libertad".
Además, también tiene como objetivo examinar el "cumplimiento de las obligaciones de los tratados y convenciones internacionales, a la luz de la realidad práctica", por parte de las autoridades responsables del sistema de prisiones.
Ante las "violaciones a los derechos humanos detectadas", IARF insta al Gobierno tunecino a "elaborar una estrategia nacional integral", en colaboración con organizaciones civiles "para promover el respeto de los derechos y las libertades en los centros penitenciarios y de detención".
Además, propone a las autoridades la promoción de "la conciencia de los derechos" y la inclusión de una materia sobre derechos y deberes básicos en los planes de estudios.
La ONG también considera importante la capacitación para los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado y la supervisión periódica para verificar la implementación de estas políticas.
Asimismo, recomienda instalar cámaras y dispositivos de grabación de audio y vídeo en los centros de detención "para garantizar la transparencia y documentar cualquier abuso".
Con el fin de evitar negligencias sanitarias, sugiere equipar las prisiones con "centros médicos avanzados" para garantizar el seguimiento de la salud de los reclusos.
IARF también recomienda intensificar las visitas de la Fiscalía General a los presos, fortalecer la independencia del Poder Judicial y acelerar la resolución de casos "relacionados con muertes sospechosas y violaciones de las fuerzas de seguridad, y establecer el principio de un juicio justo en caso de violaciones probadas".