Los detenidos, algunos de la camorra italiana, se dedicaban, presuntamente, a introducir en España desde Sudamérica grandes cantidades de droga oculta en maquinaria industrial de gran tonelaje, según informó este martes la Dirección General de la Policía Nacional española.
Bautizada como operación Oyamel, los agentes se han incautado de 1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275.000 euros en efectivo, criptomonedas por valor de 15.000 dólares, 3 armas cortas de fuego, 15 vehículos y 14 kilos de plata.
Los agentes de la Unidad Central de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) constataron que esta organización coordinaba los envíos de droga -cocaína y metanfetaminas- desde una finca ubicada en la provincia de Ávila, en el centro de España, con ramificaciones en Bilbao (norte del país) y Valencia (en la costa mediterránea).
Desde otras fincas en Talavera de la Reina, en la también céntrica provincia de Toledo, recepcionaban y enviaban la maquinaria industrial con el estupefaciente oculto rumbo a Italia, donde existían vínculos con la camorra napolitana.
Entre los 20 arrestados en Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo -15 han ingresado en prisión- se encuentra un empresario español encargado de dar soporte logístico de esta oficina del cártel mexicano con varias sociedades mercantiles y de lavar el dinero de la droga a través de las mismas.
También había entre los detenidos dos objetivos prioritarios de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos y varios miembros de la camorra italiana.