En la presentación de una traducción actualizada al árabe de la Constitución española vigente (1978), la especialista también constató los obstáculos lingüísticos a la hora de encontrar la palabra adecuada para cada término y concepto legal, más cuando los países presentan tradiciones y matices jurídicos diferentes.
Esta edición revisada, que amplía la mirada a los países de oriente, es resultado de la colaboración entre Casa Árabe, la Escuela de Traductores de Toledo y el Boletín Oficial del Estado español.
Profesora de Derecho Constitucional Comparado de IE University, El Khoury comentó que, sobre todo dese la Primavera Árabe, dos de las cuestiones constitucionales que generan más interés en esos países son, por un lado, la relación de la administración pública con la religión y el concepto 'Estado civil' para distanciarse del modelo laico, que genera "rechazo", y también del religioso.
Por el otro, es relevante el asunto de la estructura del Estado donde la concentración de poder requiere de una descentralización administrativa, que en ocasiones también debería de ser política, incluso llegar o alcanzar algún tipo de dimensión federal.
"El modelo español en general, la estructura de Estado y la Constitución en particular, se conocen muy poco en el mundo árabe, quizá más allá de Marruecos", según la profesora, directora ejecutiva de la Asociación Árabe de Derecho Constitucional.
Al margen, es "difícil" explicar la estructura estatal española, y es mucho más hacerlo en otro idioma, más cuando la Constitución no nombra el modelo de Estado, sino que se limita a describirlo, así que es complicado acertar con las expresiones 'derecho a la autonomía' territorial y 'comunidad autónoma'.
Traducirlo, y fundamentalmente cómo se hace, puede influir muchísimo en la forma de percibirlo, pues puede llegar a sonar a "independentismo". Apuntó que la traducción literal de 'comunidad autónoma' sería como "región de autogobierno" dentro de la unidad nacional.
Añadió que ella ha explicado el modelo español, de ningún modo como el único posible, sino como la puerta a una solución intermedia en debates constitucionales faltos de consenso sobre un Estado federal o uno unitario en países como Libia, Yemen, Sudán o Siria. Y matizó que quizás no todas las regiones necesitan el mismo tipo de descentralización.
La catedrática de Derecho Constitucional de la UNED Yolanda Gómez Sánchez valoró la importancia de difundir el derecho constitucional de un país en la lengua de otros pueblos para que tenga "impacto" en la mejora de la técnica legislativa y facilitar el acceso de los ciudadanos para conocer los principios democráticos, derechos y libertades de los españoles en este caso.
En nombre del Ministerio español de Asuntos Exteriores, Carmen Burguillo comentó que la traducción simboliza la voluntad de España de compartir los principios de su democracia con otras culturas.
El director de Casa Árabe, Miguel Moro, resaltó el "consenso" y la "libertad de conciencia" en que se basa la ley fundamental española, además de la libertad religiosa, apuntó el director del BOE, Manuel Tuero.