Según informó la agencia estatal Xinhua, el encuentro tuvo lugar en el Gran Palacio del Pueblo y sirvió para repasar el estado de las relaciones bilaterales y el marco de cooperación entre China y la UE.
Durante la reunión, Xi afirmó que China e Irlanda son países "amantes de la paz, abiertos e inclusivos" y señaló que las relaciones bilaterales se han desarrollado sobre la base del "respeto mutuo, la igualdad y la cooperación beneficiosa para ambas partes", principios que, a su juicio, deben mantenerse a largo plazo.
En referencia a la relación entre China y la UE, el presidente chino sostuvo que ambas partes deben "mantener una visión de largo plazo", "gestionar las diferencias de manera objetiva y racional" y "persistir en la cooperación de beneficio mutuo".
Xi añadió que China y la UE deben reforzar la coordinación internacional, "defender la autoridad de las Naciones Unidas" y promover un sistema de gobernanza global "más justo y razonable".
Xi expresó además su deseo de que Irlanda desempeñe un "papel constructivo" en el desarrollo de las relaciones entre China y la UE, en alusión a la presidencia rotatoria del bloque comunitario que Dublín asumirá en el segundo semestre del año.
Por su parte, Martin afirmó que Irlanda "se adhiere firmemente a la política de 'una sola China'" y expresó la voluntad de su Gobierno de reforzar la cooperación con Pekín en ámbitos como el comercio, la inversión, la ciencia y la tecnología, la energía, la educación y la inteligencia artificial.
El jefe del Ejecutivo irlandés señaló que unas relaciones estables entre la UE y China son "muy importantes" y aseguró que Irlanda está dispuesta a desempeñar un "papel constructivo" en su desarrollo.
Durante el encuentro, ambas partes coincidieron en que la resolución de las disputas internacionales debe ajustarse al derecho internacional.