Los viajeros, que procedían de dos vuelos de WizzAir con 400 pasajeros desde procedencias distintas, Bolonia y Bérgamo, viajaban a la capital albanesa, pero tuvieron que aterrizar en la ciudad del sur de Italia debido a la imposibilidad de concluir la ruta a causa del mal tiempo.
Según recogieron medios locales, un grupo de unos 150 pasajeros sorteó el control de seguridad y logró llegar a la pista, donde se produjeron disturbios y largas negociaciones con las autoridades aeroportuarias.
El Aeropuerto de Apulia informó en un comunicado de que "no faltaron algunos momentos de tensión debido a la protesta de los pasajeros, que ocuparon parte del aparcamiento destinado a los aviones".
Los hechos se produjeron durante la pasada noche y la mañana de hoy, si bien después de las 13:00 horas de este miércoles la mayoría de los pasajeros de ambos vuelos, unos 250, fueron trasladados al puerto de Brindisi, donde un ferry especial los lleva a Vlora, desde donde continuarán su viaje hacia Tirana.
Por su parte, la aerolínea húngara confirmó haber proporcionado "asistencia completa" a los pasajeros afectados, e aseguró que otros pasajeros, 39 en total, aceptaron una reprogramación gratuita del trayecto por transporte terrestre, que partieron de Brindisi en autobús por la mañana.
Mientras, otros pasajeros decidieron regresar a Albania por cuenta propia.