La fiscalía le acusa de 204 crímenes cometidos contra una treintena de niños y adolescentes, de los cuales muchos no han podido ser identificados.
Al joven de 21 años, que fue detenido el pasado verano en la casa de sus padres en Hamburgo, se le imputa un asesinato -por el suicidio que un adolescente estadounidense de 13 años retransmitido en directo en 2022- y varios intentos de asesinato.
Las víctimas conocidas proceden de países como Alemania, Finlandia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos.
El acusado, que según la fiscalía formaba parte de una red de pederastas internacional conocida como '746' y que fue descubierto con ayuda del FBI, establecía contacto con perfiles de menores vulnerables y les presionaba por medio de vídeos comprometedores para que se lesionaran o intentaran suicidarse en directo, ante la cámara.
La abogada del sospechoso denunció este viernes, según la cadena regional NDR, que justo antes del inicio del proceso y después de ser trasladado de la cárcel juvenil a otro centro más próximo al juzgado, fue atacado por otros dos presos, que le causaron heridas en la cara.
La letrada avanzó también que el joven no se pronunciará sobre las acusaciones en el curso del juicio.
El proceso se celebra a puerta cerrada porque la mayoría de los hechos que se le imputan se produjeron cuando todavía era menor de edad, una circunstancia por la que, incluso si es condenado finalmente por asesinato, se enfrenta solo a una pena máxima de 10 años de prisión.
Según los medios de comunicación, el acusado procedía de una familia pudiente y en el momento de su detención estudiaba medicina en una universidad privada de Hamburgo.