"Quiero enviar un mensaje al liderazgo de Israel para decirle que Somalia no está en venta y es ciertamente un país que no puede ser conquistado ni dividido", afirmó Mohamud en un mensaje televisado dirigido a la nación a última hora del jueves.
El presidente subrayó que "Somalia es un país independiente y unido que no puede ser dividido por una carta de proclamación de Israel firmada por (su primer ministro) Benjamin Netanyahu, quien es un fugitivo buscado internacionalmente".
"La intención tras el reconocimiento israelí de Somalilandia no es el beneficio de Somalia o del pueblo de Somalilandia, sino más bien que Israel está impulsando su propio interés nacional y un expansionismo".
A su juicio, el Estado hebreo pretende "desplazar a la fuerza al Cuerno de áfrica a palestinos y a gente de Gaza a los que Israel ya ha robado su tierra; y construir bases militares en Somalilandia que amenazarán la paz y estabilidad de la región del Cuerno de África, el golfo de Adén, el mar Rojo y toda la región de Oriente Medio".
El mensaje se emitió después de que el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) rechazara este martes el reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel y pidiera su “revocación inmediata”, tras la visita del ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, a Hargeisa, capital de la región secesionista.
Saar se reunió con el presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi, quien confirmó la apertura de una embajada de Israel en la zona y, de forma recíproca, el establecimiento de una representación diplomática somalilandesa en Israel.
Israel anunció el pasado 26 de diciembre el reconocimiento oficial de Somalilandia como un "Estado independiente y soberano", con lo que se convirtió en el primer país en dar ese paso, que ha provocado un amplio rechazo internacional, especialmente de África, el mundo islámico, China y la Unión Europea (UE).
Somalilandia, protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene Constitución, moneda y gobierno propios, e incluso un mejor desarrollo económico y mayor estabilidad política que Somalia hasta ahora.
La región declaró su separación de Somalia, excolonia italiana, en 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré.
En las últimas décadas, Somalia y Somalilandia han impulsado sin éxito varios intentos de diálogo sobre la independencia de la región.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde el derrocamiento de Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, como Al Shabab, y señores de la guerra.