Alexander aseguró a Sky News que "el Gobierno británico siempre ha considerado a Irán un Estado hostil".
"Sabemos que representa una amenaza para la seguridad en Oriente Medio y más allá y que ha sido un régimen represivo con su propia población", declaró.
"Es una situación preocupante y nos gustaría ver que cualquier proceso futuro implique una transición pacífica, donde la gente pueda disfrutar de libertades fundamentales y volvamos a ver los valores democráticos en el corazón de Irán", agregó.
El sábado, la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, elogió la valentía de quienes se manifiestan en Irán y recordó que ejercer derechos como la libertad de expresión y reunión pacífica "nunca debe conllevar la amenaza de violencia ni represalias".
Al menos 538 personas han muerto, según datos de la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con base en Estados Unidos, en las manifestaciones que empezaron el pasado 28 de diciembre por la crisis económica y que se han propagado por todo el país y el extranjero.
En el Reino Unido, ha habido varias movilizaciones en respuesta a la convocatoria hecha desde Estados Unidos por Reza Pahlaví, heredero del sah depuesto por los ayatolás en Irán en 1979.