La fuerte subida de los precios de materias primas alimenticias es una causa importante del encarecimiento de los alimentos y refleja el clima extremo y el cambio climático, así como otros factores estructurales, dicen los economistas del BCE en un artículo del próximo boletín económico, publicado este lunes.
Los precios de materias primas como el cacao y el café llegaron a nuevos máximos históricos a comienzos de 2025 y se han duplicado desde enero de 2024, añaden los economistas del BCE.
La subida de los precios del cacao y el café ha pasado a los precios de consumo con retraso.
La ola de calor de 2025 podría incrementar los precios de alimentos no procesados en la zona del euro entre 0,4 y 0,7 puntos porcentuales después de un año, según cálculos del BCE.
Los precios de la carne europea, especialmente la de vacuno, han subido debido a la caída estructural de la oferta y a una demanda robusta.
Los precios de la carne europea en origen llegaron a un máximo en junio de 2025, cuando eran un 17 % más elevados que en enero de 2024, pero después han bajado.
La buena noticia es que el BCE prevé una moderación a corto plazo del encarecimiento de los alimentos, que se situará en el 2,1 % en el tercer trimestre de este año y que permanecerá en niveles moderados hasta 2028 como reflejan las proyecciones macroeconómicas de su personal de diciembre de 2025.
Esta opinión se basa en las expectativas de los productores de alimentos y fabricantes de bebidas de reducir sus precios los próximos tres meses desde abril del año pasado.
No obstante, las expectativas de precios de los comerciantes minoristas de alimentos, bebidas y tabaco se han moderado menos y permanecen por encima de la media histórica, lo que refleja en parte "el elevado crecimiento salarial en este sector", según el BCE.
La inflación de los alimentos se ha situado en una media del 2,9 % en 2025, con cifras desde enero hasta noviembre, tras haberse disparado hasta el 15,5 % en marzo de 2023.