En un artículo del próximo boletín económico, publicado este miércoles, los economistas del BCE reiteran algo que ya dijo su presidenta, Christine Lagarde, en noviembre del año pasado en un congreso de banca europea celebrado en Fráncfort.
Europa puede compensar el efecto negativo en el crecimiento de los aranceles de EEUU si reduce sus barreras internas, fue el mensaje que transmitió Lagarde hace menos de dos meses.
El nuevo artículo de los economistas del BCE va ahora más allá y considera que reducir las barreras al comercio dentro de la UE "podría resultar en ganancias sustanciales de bienestar a largo plazo, especialmente en servicios".
Una reducción de las barreras a los bienes incrementaría el comercio dentro de la UE en un 4,4 % y el bienestar en un 1,3 %, según los cálculos que presenta el BCE en su próximo boletín económico.
A su vez unas barreras más bajas para los servicios aumentarían más el comercio (14,5 %) y el bienestar (1,8 %).
Las barreras internas en servicios y en bienes son equivalentes a aranceles del 100 % y del 65 % respectivamente, según datos del análisis del BCE que presentó Lagarde en noviembre.
Los economistas del BCE cuantifican ahora en el boletín que las fricciones en el comercio en la UE equivalen a aranceles del 67 % para los bienes y del 95 % para los servicios.
"Una reducción modesta de las barreras en el mercado único podría compensar las pérdidas comerciales probables por aranceles más altos en EE.UU.", según el BCE.
"En el contexto geopolítico actual, mejorar la integración de la UE es especialmente importante para mitigar los efectos adversos de las tensiones comerciales externas, como los causados por los recientes aranceles de EE.UU.", consideran los economistas del BCE.
En sus proyecciones macroeconómicas calcularon que los aranceles más elevados de EE.UU. y la incertidumbre reducirían el producto interior bruto (PIB) en 0,7 puntos porcentuales desde 2025 y hasta 2027.
La reducción del 2 % de las barreras comerciales y en los servicios dentro del mercado único incrementaría el comercio dentro de la UE aproximadamente en un 3 %, compensando esa reducción de 0,7 puntos porcentuales del crecimiento del PIB.
Si todos los países de la UE redujeran su barreras al mismo nivel que las de Holanda, país que sirve de referencia porque es el que menos barreras comerciales tiene, las barreras internas podrían caer lo suficiente para impulsar el comercio interno y compensar los aranceles de EEUU en el crecimiento.
El mercado único en la UE, con 450 millones de ciudadanos y 26 millones de empresas, aún no ha alcanzado todo su potencial más de tres décadas después de su creación.
La Comisión Europea (CE) presentó en mayo del año pasado una estrategia para el mercado único en la que enumera los obstáculos más persistentes y perjudiciales, apodados los "terribles diez".
Estos obstáculos son, por ejemplo, las dificultades para la creación y el funcionamiento de las empresas y que las normas de la UE son excesivamente complejas.
También normas fragmentadas sobre envasado, etiquetado y residuos, una regulación nacional de los servicios restrictiva y divergente y limitaciones territoriales de la oferta.
La CE considera que también existen barreras en el reconocimiento de las cualificaciones profesionales.