"El Ministerio de Exteriores de Kazajistán expresa su profunda preocupación en vista a los ataques que fueron perpetrados el 13 de enero de este año contra tres petroleros que se dirigían hacia la terminal marítima del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK) en el mar Negro", indicó la diplomacia kazaja en un comunicado publicado en su portal oficial.
Exteriores sostuvo "reuniones urgentes con embajadores de varios países europeos y contactos con la parte estadounidense y otros socios extranjeros" en la que "se recalcó la necesidad de tomar medidas eficaces para garantizar la seguridad del transporte de hidrocarburos, incluyendo las rutas marítimas, en correspondencia estricta con el derecho internacional".
"Subrayamos que Kazajistán no es parte de ningún conflicto armado, ofrece un aporte significativo en el fortalecimiento de la seguridad energética global y europea y garantiza los suministros ininterrumpidos de fuentes de energía en correspondencia con las normas internacionales vigentes", señaló Astaná.
Recalcó que los petroleros "tenían todos los permisos necesarios" y contaban con todos los identificativos previstos.
"El creciente número de incidentes es una muestra de los crecientes riesgos para el funcionamiento de la infraestructura energética internacional, y llamamos a nuestros socios a trabajar estrechamente para tomar medidas conjuntas que excluyan futuros incidentes de este tipo", concluyó la diplomacia kazaja.
Este martes la empresa petrogasífera kazaja KazMunayGaz denunció el ataque de un dron ucraniano contra petroleros que había arrendado y estaban a la espera de ser cargados en la terminal del KTK ubicada en el puerto ruso de Novorossíisk (mar Negro).
Se trata del cuarto ataque contra el consorcio, tras ser objetivos la estación de bombeo Kropótkinskaya y las oficinas en Novorosíisk.
El pasado 29 de noviembre, un dron marino impactó contra una terminal de carga marítima en Novorossíisk, provocando "considerables daños a la terminal de carga VPU-2" y pérdidas de entre 70 y 100 millones de dólares a Kazajistán.
El consorcio agrupa importantes compañías de Kazajistán, Estados Unidos, Rusia y varios países europeos, por lo que éste acusó a Ucrania de "atentar contra los intereses de los países participantes".
Kazajistán reconoció este martes que los ataques contra la infraestructura provocaron una disminución temporal en los envíos a través de esa ruta y obligaron a las autoridades a aumentar los suministros por otras rutas, en particular, por la China.