Según cálculos efectuados por EFE en base a las cifras divulgadas este miércoles por la Administración General de Aduanas de China, el valor de las exportaciones de tierras raras aumentó un 5,17 % con respecto al dato del cierre de 2024.
Los datos preliminares divulgados hoy no desagregan por elementos -aglutinan el total de ventas de tierras raras- ni tampoco por país de destino.
Desde el 2 de abril, en el marco de la escalada arancelaria con Estados Unidos, Pekín impuso un nuevo régimen de licencias que obliga a las firmas extranjeras a solicitar permisos para exportar 7 de los 17 minerales del grupo de tierras raras (samario, gadolinio, terbio, disprosio, lutecio, escandio e itrio) e imanes derivados, aduciendo motivos de seguridad nacional.
Y a principios de octubre, el Ministerio chino de Comercio elevó a 12 el número de minerales de ese grupo cuya exportación quedaba restringida al añadir otros cinco al listado: holmio, erbio, tulio, europio e iterbio.
Sin embargo, tras la reunión a finales de ese mismo mes entre los presidentes de China y EE. UU., Xi Jinping y Donald Trump, Pekín suspendió durante un año los controles anunciados el 9 de octubre a la venta al exterior de tierras raras y materiales estratégicos; con ello, el mandatario estadounidense dio por "resuelto" el conflicto por estos minerales.
Los controles fueron especialmente dañinos para los sectores que más necesitan estos materiales -destacan también chips o aeronáutica-, ya que China procesó el 99 % de las tierras raras pesadas utilizadas en 2024 y posee casi la mitad (49 %) de las reservas de esos elementos.