Pakistán negocia la venta de aviones de combate a varios países, según su primer ministro

Islamabad, 14 ene (EFE).- El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dijo este miércoles que su país mantiene conversaciones con otros estados para la venta de aviones de combate, aludiendo al aumento de demanda internacional tras lo que definió como victoria en el conflicto indo-paquistaní de mayo de 2025.

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"Después de que Pakistán ganase la guerra el año pasado, la demanda de nuestros aviones de combate ha aumentado en el mundo", dijo Sharif, dirigiéndose al Gabinete Federal de Pakistán.

El primer ministro paquistaní dijo que Islamabad trabaja activamente con varios países que estarían interesados en adquirir aviones de combate de Pakistán.

El pasado sábado, el Ejército de Pakistán dijo en un comunicado que Irak había mostrado "un gran interés" por los aviones JF-17 Thunder y Super Mushshak durante una reunión con jefes de las fuerzas aéreas paquistaníes e iraquíes en Bagdad.

A principios de enero, el mariscal del Aire Zaheer Ahmed Baber Sidhu y una delegación de alto nivel de Bangladés discutieron el fortalecimiento de Islamabad y Daca en el ámbito de la fuerza aérea y la posible venta de aviones JF-17 Thunder, según informó el Ejército de Pakistán.

En noviembre de 2025, el ejército anunció que Pakistán había logrado un memorando de entendimiento con "un país amigo" para adquirir este avión en el marco del Salón Aeronáutico de Dubái.

Islamabad no especificó cuál era ese país.

El JF-17 Thunder es una avión de combate multifunción avanzado ligero y válido para varios climas y escenarios y de bajo costo que desarrolla una empresa conjunta del Complejo Aeronáutico de Pakistán (PAC, por sus siglas en inglés) y la china Chengdu Aircraft Industry Corporation (CAC).

Pakistán se ha posicionado como un proveedor capaz de ofrecer aeronaves de combate a bajo coste y fuera de las cadenas de suministro occidentales.

La India y Pakistán, las dos potencias con armamento nuclear del sur de Asia, pusieron a prueba sus arsenales en mayo del año pasado, cuando Nueva Delhi e Islamabad vivieron su peor escalada de tensión en décadas tras un ataque terrorista en la zona de la Cachemira bajo control indio.

La India acusó a Pakistán de estar detrás del ataque en el que murieron 26 turistas, la mayoría indios, algo negado por Islamabad.

Tras semanas de tensiones diplomáticas, la situación se agravó entre el 7 y el 10 de mayo, cuando se vivieron enfrentamientos armados a ambos lados de la denominada línea de control, el límite militar entre la India y Pakistán en Cachemira.

Finalmente, Nueva Delhi e Islamabad alcanzaron un acuerdo de alto el fuego con la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La India y Pakistán han insistido públicamente en su victoria durante la crisis y han asegurado que derribaron cazas enemigos en el transcurso de los combates.

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