En un comunicado, Apavit señaló que las agencias de viajes vienen afrontando dificultades constantes vinculadas a la venta de entradas, la falta de predictibilidad en los sistemas de acceso, interrupciones en el transporte ferroviario y deficiencias en la coordinación entre las entidades responsables del ingreso al parque arqueológico.
Esta situación impacta directamente en los visitantes, en la imagen del destino y en la sostenibilidad del sector turístico, indicó el gremio.
Agregó que estas limitaciones "no solo generan pérdidas económicas" para operadores, agencias y comunidades locales, sino que además debilitan la confianza de los mercados internacionales, que demandan destinos organizados, seguros y con procesos claros.
En ese sentido, la Apavit propuso a las autoridades del sector mejorar y estabilizar el sistema de venta y control de boletos, garantizando transparencia y previsibilidad.
Igualmente, apuntaron a fortalecer la coordinación interinstitucional entre el Estado, operadores de transporte y autoridades locales.
Además, asegurar el libre tránsito y la continuidad del servicio turístico, evitando interrupciones que perjudiquen a visitantes y empresas formales, e implementar soluciones tecnológicas que prioricen la experiencia del turista y la conservación del patrimonio.
El Ministerio de Cultura ha creado una plataforma digital para la venta de entradas a Machu Picchu, pero también se mantiene la venta presencial en oficinas instaladas en Cusco.
Sin embargo, las agencias de turismo aseguran que el sistema presenta problemas recurrentes que impiden adquirir los boletos con la anticipación que requieren sus viajeros.
De otro lado, hace sólo dos semanas, un choque entre dos trenes que llevaban turistas de y hacia Machu Picchu dejó un maquinista fallecido y decenas de visitantes heridos por una aparente descoordinación en el horario de salida de las locomotoras.
En los últimos años la Unesco ha requerido al Gobierno peruano que tome medidas para preservar el complejo de Machu Picchu ante la afluencia de turistas, bajo advertencia de ser incluido en su lista de patrimonio en riesgo.
Recientemente, el Gobierno anunció que realizaría un nuevo estudio para determinar el aforo de Machu Picchu, cuya capacidad está fijada sen 5.600 visitantes por día en temporada alta, pese a que un estudio de 2015 determinó que el flujo sostenible de turistas no debía superar los 2.244 visitantes por día.
Perú recibió más de 4,1 millones de visitantes internacionales en el 2025, con un aumento del 4,1 % respecto a 2024 y una tasa de recuperación respecto a los niveles prepandemia del 78,8 %, cuando el país registraba 4,4 millones de visitantes, según anunció este jueves el ministerio de Comercio Exterior y Turismo.