"El PMA se ha visto obligado a reducir las raciones al mínimo absoluto para la supervivencia. A finales de marzo, habremos agotado nuestras reservas de alimentos en Sudán", advirtió en un comunicado el director de preparación y respuesta ante emergencias de esta agencia de la ONU, Ross Smith.
En este sentido, alertó de que "sin financiación adicional inmediata, millones de personas se quedarán sin asistencia alimentaria vital en cuestión de semanas" en Sudán, cuya guerra iniciada en abril de 2023 ha provocado la mayor crisis de hambre y de desplazados de todo el planeta, de acuerdo con Naciones Unidas.
Por este motivo, el PMA afirma que necesita urgentemente 700 millones de dólares para continuar con sus operaciones en Sudán de enero a junio, en un momento en el que los recortes a las agencias humanitarias por parte de Estados Unidos -el mayor donante de muchas de ellas- están causando estragos entre los sudaneses.
Desde el estallido de la guerra en Sudán, más de 21 millones personas se enfrentan a una "hambruna aguda", que se ha confirmado en varias zonas de combate del oeste y del sur del país a las que ha sido "prácticamente imposible" hacer llegar ayuda humanitaria o equipos especializados.
Además, la ONU estima que unos 3,7 millones de niños y madres embarazadas y lactantes también están desnutridos, mientras que hay estudios que apuntan a niveles récord de desnutrición en algunas localidades de Darfur del Norte (oeste de Sudán), donde "hasta la mitad de los niños pequeños están desnutridos".
La guerra entre el Ejército de Sudán y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) iniciada a mediados de abril de 2023 ha provocado la muerte de decenas de miles de personas -algunas estimaciones sitúan la cifra en más de 150.000- y ha obligado a más de 13 millones a abandonar sus hogares.