En un comunicado difundido el miércoles en la red social Facebook y recogido este jueves por medios locales, la Policía etíope explicó que interceptó un camión en un puesto de control en la ciudad de Woldia y detuvo a dos sospechosos.
De acuerdo a su relato, el vehículo estaba viajando desde Mekele, la capital de la también norteña región de Tigré, y el traslado contó con el apoyo del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), fuerza política gobernante en esa región que mantuvo una devastadora guerra con Adís Abeba entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022.
Las rondas de munición confiscadas -que incluían cartuchos para fusiles Kalashnikov y para ametralladoras Bren y DShK- estaban destinadas a "armar a los Fano", una milicia local amhara, según la Policía.
"La investigación preliminar realizada sobre los dos sospechosos que fueron sorprendidos in fraganti ha confirmado que las municiones fueron enviadas por el Gobierno de Shabiya", un término que hace referencia al partido gobernante de Eritrea, subrayó.
Estas acusaciones se produjeron una semana después de que el presidente eritreo, Isaias Afwerki, acusara al Partido de la Prosperidad (PP), la fuerza gobernante de Etiopía, de haberles "declarado la guerra", en una entrevista en la televisión estatal.
Eritrea también ha culpado a Etiopía de desplegar tropas a lo largo de la frontera en los últimos meses.
Esta no es la primera vez que el Gobierno etíope acusa al FPLT de aliarse con Eritrea para preparar una guerra contra Adís Abeba, algo que ambos bandos han negado repetidamente.
El pasado octubre, el ministro etíope de Relaciones Exteriores, Gedion Timotheos, aseguró en una carta oficial enviada al secretario general de la ONU, António Guterres, que la "complicidad" entre Eritrea y el FPLT se había vuelto más evidente en los últimos meses y que ambos "financian, movilizan y dirigen grupos armados" en Amhara.
La tensión entre Adís Abeba y Asmara se agravó durante el último año, después de que el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, haya hablado en varias ocasiones sobre sus deseos de recuperar el acceso al mar Rojo, unas ambiciones navales que Eritrea considera como una amenaza directa a su soberanía.
Eritrea se independizó oficialmente de Etiopía el 24 de mayo de 1993, dejando a su vecino sin salida al mar, tras tres décadas de guerra, pero las disputas fronterizas desembocaron en un nuevo conflicto entre 1998 y 2000, que causó decenas de miles de muertos y finalizó con el Acuerdo de Argel, firmado el 12 de diciembre de 2000.
Desde que asumió el poder en 2018, Abiy ha buscado estrechar lazos con su vecino, lo que culminó ese mismo año en un acuerdo de paz que puso fin a casi veinte años de "estado de guerra".
Ese pacto le valió a Abiy el Nobel de la Paz en 2019, permitió restablecer los vuelos directos entre ambas naciones, conexiones telefónicas y la reapertura de sus respectivas embajadas, así como la participación de Eritrea en la guerra de Tigré, donde se alineó con el Gobierno etíope frente a los rebeldes de esa región.