En su intervención, Lula señaló que el nuevo jefe de la cartera de Justicia trabajará de la mano con otros organismos de seguridad para acabar con ese flagelo.
"(...) Vamos a llegar al fondo del crimen organizado y saber quién es el verdadero responsable, quién no paga impuestos, quién los evade en Brasil, que es una de las razones del empobrecimiento de nuestro país", enfatizó el mandatario.
En ese sentido, el nuevo ministro anunció la puesta en marcha de una estrategia integrada que implicará mayor coordinación entre organismos judiciales, policiales y fiscalizadores.
Señaló, además, que la inteligencia, el fortalecimiento institucional, la cooperación federativa y la eficiencia en el gasto público serán los pilares de su administración.
Lima e Silva es un hombre cercano a Lula, a quien acompañó como secretario de Asuntos Jurídicos de la Casa Civil de la Presidencia durante el primer año de su actual Gobierno, y a quien el líder progresista luego propuso para dirigir el departamento jurídico de la petrolera estatal.
El abogado sucede a Ricardo Lewandowski, quien dejó el cargo la semana pasada tras casi dos años de gestión aludiendo problemas personales, pero tras quejarse de enfrentar "limitaciones políticas, coyunturales y presupuestarias" en su carta de despedida.
Lula destacó la labor del exministro, quien tuvo como su principal desafío político la resistencia del Congreso a debatir una enmienda constitucional para dar mayores poderes al Gobierno federal en materia de seguridad pública, actualmente competencia de los estados.
El Gobierno de Lula tiene entre sus prioridades el tema de la seguridad tras la expansión de organizaciones criminales brasileñas, como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, que además de Brasil operan en varios países de Latinoamérica.