"Es una medida extremadamente hostil que un Estado miembro de la Unión Europea (UE) no respete la orden de detención europea", afirmó el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, al portal independiente 444.hu.
Sikorski agregó que la decisión de dar asilo a Ziobro, acusado de desviar fondos públicos y liderar una organización criminal, es también "un gesto de solidaridad hacia sus colegas políticos nacionalistas corruptos".
"Lo consideramos inaceptable", enfatizó el líder de la diplomacia polaca, quien subrayó que con esta "medida hostil" el Gobierno húngaro del ultranacionalista Viktor Orbán afirma que el sistema judicial de Polonia no es libre.
"Lo negamos rotundamente", añadió en este contexto el ministro, que al mismo tiempo explicó que Varsovia no ha decidido aún qué medidas tomará en respuesta.
Ziobro, que fue también viceprimer ministro con el anterior Gobierno del ultranacionalista Ley y Justicia (PiS), ha informado el lunes en la red social X de que ha obtenido asilo político en Hungría.
El político es parlamentario del PiS, pero su inmunidad fue retirada el pasado noviembre y ahora se enfrenta a 26 cargos criminales por delitos presuntamente cometidos entre 2017 y 2023, cuando formó parte del anterior Ejecutivo, y por los que podría ser condenado a hasta 25 años de cárcel.
El abogado del exministro ha afirmado que el asilo fue concedido debido a que las acciones de la fiscalía polaca demuestran "rasgos propios de represiones políticamente motivadas".
Sirovski también aludió a las buenas relaciones de Orbán con el presidente ruso, Vladimir Putin y consideró "inaceptable que Hungría rompa la solidaridad de la UE y la OTAN, situándose esencialmente a medio camino entre Rusia y la OTAN".
El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, respondió a esas declaraciones opinando que Sikorski es "un belicista fanático".
Esta no es la primera vez que el Gobierno de Orbán da asilo a un antiguo miembro del anterior Gobierno polaco.
En diciembre de 2024 ya protegió a Marcin Romanowski, exviceministro de Justicia buscado en Polonia por once delitos relacionados con las mismas acusaciones a que se enfrenta Ziobro.
Las tradicionalmente buenas relaciones entre Budapest y Varsovia han empeorado significativamente después de que Rusia invadiera Ucrania en febrero de 2022, ya que el Gobierno de Orbán se niega apoyar militarmente a Kiev.