El llamado 'Gran Plan de Salud' insta al legislativo a pasar legislación para hacer permanentes los acuerdos individuales a los que el presidente ha llegado con algunas empresas farmacéuticas para equiparar el costo de los medicamentos en EE.UU. a los que ofrecen en otros países industrializados, según indicó la Casa Blanca en un comunicado.
La propuesta incluye entregar "miles de millones de dólares" en subsidios sanitarios directamente a los estadounidenses, en vez de a las compañías aseguradoras y forzar a estas empresas a ser más transparentes con los clientes sobre los costos.
Funcionarios de alto rango del Gobierno estadounidense indicaron que esperan que el nuevo plan de salud sea abrazado por legisladores de los dos grandes partidos políticos.
"Hemos tenido una buena acogida en el Congreso y esperamos trabajar con nuestros aliados allí. Creemos que gran parte, si no la totalidad, de este paquete puede ser bipartidista y obtener apoyo de ambos partidos", indicó uno de los funcionarios.
Esta nueva propuesta del Gobierno Trump llega en un momento en el que más de 20 millones de estadounidenses se enfrentan a un posible incremento en sus seguros de salud, después de que el Congreso no logró aprobar una extensión de los subsidios sanitarios avalados por el expresidente Joe Biden en 2020 para el programa Obamacare.
El desacuerdo sobre estas ayudas a la salud, con la oposición demócrata defendiendo que se siguieran extendiendo, provocó el mayor cierre de Gobierno en la historia de EE.UU. a finales del año pasado, que terminó sin un acuerdo entre ambos partidos para continuar entregando estas ayudas.