El dato, considerado una medición previa del producto interior bruto (PIB), es mejor al esperado por el mercado.
Por otra parte, la actividad económica subió un 1,2 % respecto al mismo mes del año anterior.
Entre octubre y noviembre, el índice se vio impulsado por la industria y el sector servicios, que crecieron un 0,8 % y un 0,6 %, respectivamente.
Del otro lado, el sector agropecuario retrocedió un 0,3 % respecto a octubre.
Las previsiones económicas apuntan a una desaceleración en 2025 para Brasil, con un crecimiento de alrededor del 2,2 %, después de que el PIB avanzara un 3,4 % el año anterior.
El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva culpa a las altas tasas de interés del desempeño económico, si bien destaca la baja tasa de desempleo.