"Me gustaría aprovechar la oportunidad de la visita de la primera ministra Meloni a Japón para fortalecer aún más la relación especial entre nuestros dos países", dijo Takaichi antes de la cumbre, destacando que este año es el 160 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas bilaterales.
Aparte de acordar la elevación de las relaciones bilaterales al nivel de "asociación estratégica especial", Meloni y Takaichi firmaron acuerdos para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos, así como la cooperación en materia de seguridad económica, "en medio de la creciente preocupación internacional por las restricciones a la exportación", según un comunicado conjunto.
Este compromiso llega después de que Pekín impusiera en 2025 restricciones a la venta a otros países de estos minerales clave para defensa o automoción, aunque los retiró parcialmente en octubre ante la tregua comercial con Estados Unidos.
Tokio está buscando diversificar sus fuentes de minerales críticos, especialmente desde que la semana pasada Pekín anunció una serie de restricciones a la exportación de productos considerados de "uso dual" al archipiélago, lo que podría incluir las tierras raras, en medio de las tensiones bilaterales a cuenta de Taiwán.
Japón e Italia acordaron también "seguir mejorando su asociación en las áreas de seguridad y defensa", mencionando expresamente al desarrollo junto con el Reino Unido de un prototipo de cazabombardero en el marco del programa GCAP (Global Combat Air Programme), que esperan tener listo en 2035.
Meloni y Takaichi, actualmente las únicas dos mujeres mandatarias del G7, multiplicaron este viernes los gestos afinidad personal al elevar la relación estratégica.
"Estoy convencida de que de esta bella cooperación puede nacer también una bella amistad", dijo Meloni al inicio de su cumbre con Takaichi, para luego destacar a los medios tras la reunión que la mandataria nipona es una "firme candidata a convertirse rápido en una sólida amistad también personal, claramente siempre en el interés recíproco de nuestras naciones".
Una "amistad y armonía" que la italiana inmortalizó en un selfi en el que aparecen transformadas ambas mandatarias al estilo de la animación japonesa, publicado en la red social X.
La ultraderechista italiana recurrió a uno de los principales asuntos de su Gobierno para ejemplificar el buen entendimiento: la inmigración irregular.
"Italia y Japón comparten esencialmente el mismo enfoque fundamental ante algunos de los principales retos globales a los que nos enfrentamos", dijo Meloni a la apertura de la cumbre, empezando por la "gestión de la inmigración".
Meloni destacó tras el encuentro que en la cumbre se habló de dos iniciativas "muy similares" desarrolladas por ambos países, su Plan Mattei para el desarrollo de países africanos y abordar las causas de la migración irregular, y la Conferencia Internacional de Tokio sobre Desarrollo Africano (TICAD).
En Japón, la cuestión de la inmigración ha impulsado la popularidad de partidos de extrema derecha como Sanseito, y ha llevado a la mandataria nipona a señalar que podría responder endureciendo la política de extranjería.
Meloni continuará el sábado su visita oficial reuniéndose en la Embajada de Italia en Tokio con los máximos responsables de las principales empresas japonesas, con quienes intercambiará puntos de vista para fomentar nuevas asociaciones industriales y un aumento de las inversiones en Italia.