"La proliferación de equipamiento militar avanzado, en particular drones en todo Sudán, ha incrementado las capacidades militares tanto de las Fuerzas Armadas Sudanesas como de las FAR, prolongando las hostilidades y profundizando la crisis para la población civil", dijo Türk a los medios en Port Sudán, en el este del país.
Calificó de "despreciable que se estén gastando enormes sumas de dinero en la adquisición de armamento cada vez más sofisticado", unos fondos que "deberían destinarse a aliviar el sufrimiento de la población", afirmó en el último día de su visita a Sudán, la primera desde el inicio del conflicto en abril de 2023, según informó su oficina en un comunicado.
De hecho, se mostró "profundamente alarmado por la creciente militarización de la sociedad por parte de todas los bandos implicados en el conflicto, incluida la entrega de armas a civiles y el reclutamiento y uso de niños".
También se mostró preocupado porque "los crímenes atroces cometidos durante y después de la toma" de la ciudad de Al Fasher, capital de Darfur del Norte y tomada por las FAR a finales del pasado octubre, "corran un grave riesgo de repetirse en la región de Kordofán, donde el conflicto se ha intensificado rápidamente desde finales de octubre".
Türk señaló que los "avances" hacia Kadugli por parte de las FAR y el Movimiento Popular de Liberación de Sudán-Norte (SPLM-N), así como el continuo desplazamiento de civiles desde la ciudad sitiada, se producen en un contexto de "extrema inseguridad alimentaria, con condiciones de hambruna confirmadas en Kadugli y riesgo de hambruna en otras zonas, incluida Dilling".
El recrudecimiento de los combates en Kordofán se debe a los intentos de las partes en conflicto de controlar esa región por su situación y recursos estratégicos, pues además de ser rica en petróleo es también un importante punto de conexión entre el oeste y el centro del país.
Durante estos cinco días de visita en el país africano, Türk se reunió con diferentes organizaciones y escuchó testimonios de "ejecuciones sumarias generalizadas cometidas por las FAR durante la ofensiva sobre Al Fasher, por venganza o por supuesta afiliación con las Fuerzas Armadas Sudanesas o sus fuerzas aliadas conjunta".
Por ello, llamó a que se garantice que "los responsables de estas horribles violaciones rindan cuentas ante la justicia, independientemente de su afiliación", algo en lo que está trabajando su oficina.
Una vez más, insistió en que se va del país con un llamamiento para que "los derechos humanos estén en el centro de la construcción de confianza y del fin de esta guerra, y para retomar la difícil tarea de construir una paz sostenible".
La guerra en Sudán estalló en abril de 2023 entre las FAR y el Ejército regular y desde entonces ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento interno o externo de más de 13 millones, además de devastar el país y convertirlo en escenario de la peor crisis humanitaria del planeta.