"La Guardia Revolucionaria lleva extendiendo el terror y la inestabilidad en Oriente Medio, y más allá durante décadas, y ahora está liderando la masacre de los ciudadanos iraníes", afirmó Sa'ar tras reunirse con su homólogo checo, Petr Macinka.
Las protestas que estallaron en Irán a finales de diciembre por la crisis económica han sido duramente sofocadas por las autoridades y según la ONG opositora Iran Human Rights, con sede en Oslo, la represión ha causado más de 3.400 muertos y 19.000 detenciones.
El ministro israelí dijo que República Checa propone que se califique a la Guardia Revolucionaria como grupo terrorista y pidió a la Unión Europea que esté "a la altura de las circunstancias y que atienda la llamada del pueblo iraní".
El ministro insistió en la "tremenda amenaza para la estabilidad regional y mundial" que, en su opinión, supone el régimen iraní, al que calificó como el "más peligroso y extremista del mundo".
Sa'ar afirmó que Teherán "financia y cultiva una red de organizaciones y Estados terroristas", además de querer "poner sus manos en el arma más peligrosa del mundo: el arma nuclear".
Israel ha sido uno de los países invitados por Donald Trump para formar parte del Consejo de Paz, creado a instancias del presidente estadounidense, algo sobre lo que Sa'ar declinó hacer comentarios, como tampoco sobre la invitación hecha al presidente ruso Vladimír Putin.
Por su parte, Macinka aseguró que está a favor del traslado de la embajada checa a Jerusalén.