"Nuestras empresas están atrapadas entre la espada y la pared: por un lado, las estrategias orientadas a la exportación se ven debilitadas; por otro, el crecimiento dentro de la UE se ha estancado debido a las cargas regulatorias y a las barreras del mercado único", declaró el presidente de Eurochambres, Vladimír Dlouhý.
Ese comentario se incluye en el informe "El impacto de la incertidumbre en la política comercial sobre la inversión en la UE", elaborado por el Grupo de Economistas Jefes de Eurochambres, que analiza datos de 24 países europeos a lo largo de los últimos 25 años y concluye que la incertidumbre en la política comercial tiene un efecto negativo "estadísticamente significativo y económicamente relevante" sobre la inversión empresarial.
El estudio advierte de que factores como los aranceles, las guerras comerciales y otras formas de proteccionismo reducen de forma clara la disposición de las empresas a invertir, un impacto que resulta "sistemáticamente más dañino" en las economías más abiertas y orientadas a la exportación.
Además, subraya que los efectos no son inmediatos, sino que aumentan con el tiempo, lo que sugiere que "las consecuencias de los actuales niveles elevados de incertidumbre comercial pueden no haberse reflejado aún plenamente en los datos de inversión".
Dlouhý advirtió de que no se puede "ignorar la amenaza real y mensurable que las guerras comerciales y el aumento del proteccionismo suponen para la inversión europea".
"Y sin inversión no podemos aspirar al crecimiento, la creación de empleo y la competitividad que Europa necesita para prosperar y mantener su modelo socioeconómico", añadió.
Según el informe, un aumento sostenido de la incertidumbre en la política comercial acaba traduciéndose en una menor intensidad inversora, con decisiones de gasto que se revisan o posponen meses después de producirse el impacto inicial.
Eurochambres considera que los países de la UE más expuestos a las turbulencias -entre los que no se cuenta España- son aquellos con economías más abiertas y orientadas al comercio internacional, como Eslovaquia, Eslovenia Irlanda, Bélgica, Hungría y Chequia, donde las exportaciones representan entre el 57 y el 75 % del PIB, muy por encima del 33,8 % de media comunitaria.
En un segundo bloque de países se sitúan Austria, Dinamarca, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania, con un ratio de exportaciones sobre PIB que oscila entre el 35 y el 45 %.
La plataforma aplaudió la firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur el pasado fin de semana, que supuso un "gran paso" con buenas perspectivas y condiciones de comercio internacional más previsibles.
Pero advirtió de que el repunte de las tensiones con Estados Unidos a propósito de las aspiraciones anexionistas de Donald Trump sobre Groenlandia minan la confianza empresarial.
El presidente de la asociación de cámaras de comercio añadió que las empresas europeas necesitan condiciones más favorables, tanto dentro de la UE como a escala internacional, e instó "a los responsables políticos de la UE a abordar ambos lados de esta ecuación", impulsando "nuevos acuerdos comerciales y afrontando al mismo tiempo las barreras que dificultan hacer negocios dentro del propio mercado único europeo".