Fellows se trasladó al Cerro Verde, una zona turística que se ubica en el departamento de Santa Ana (este), a más de 60 kilómetros de la capital salvadoreña, que altamente frecuentada por turistas y donde fueron instaladas dos cabinas médicas.
Con estas cabinas, se "ofrece acceso a salud, prevención y mayor tranquilidad para las comunidades cercanas a estos puntos turísticos", indicó Fellows en declaraciones a la prensa.
"Tener servicios de salud accesibles y cercanos hace una enorme diferencia en la vida de las personas. Cuando la atención médica está al alcance, las familias pueden atenderse a tiempo, prevenir enfermedades y evitar complicaciones que pueden afectar su bienestar a largo plazo", dijo.
Aseguró que "la prevención y detección temprana (de enfermedades) no solo salvan vida, sino que también fortalece a las comunidades y ayudan a construir un futuro más saludable y sostenible para todos".
Según la diplomática, "al apoyar servicios de salud, los Estados Unidos también está contribuyendo a la economía local y a que El Salvador siga consolidándose con un destino turístico de calidad, seguro y preparado para recibir a todos".
El titular del Ministerio de Salud, Francisco Alabí, apuntó que las cabinas están totalmente equipadas para atender emergencias y "proporcionar una respuesta inmediata ante problemas de salud que presenten tanto las personas de las comunidades cercadas, como a los turistas".
Las otras cabinas fueron instaladas en los parques recreativos Amapulapa, Apulo e Ichanmichen -ubicados en diferentes zonas del país- y una en la Unidad de Salud de la localidad de Rancho Quemado en el departamento de Morazán (norte), añadió.
"Con esta infraestructura, ahora contamos con mejores condiciones para atender emergencias o lesiones accidentales, brindar primeros auxilios con el equipo adecuado y estabilizar a los pacientes mientras se coordina su traslado a centros asistenciales", sostuvo Alabí.