“Queridos hermanos y hermanas, recemos por la paz, en un momento de la historia que parece marcado por una creciente pérdida del valor de la dignidad humana y en el que la guerra ha vuelto a estar de moda”, dijo durante el saludo a los fieles de idioma portugués.
Y agregó: “Que la humanidad de Jesús, que revela al Padre, nos ayude a encontrar caminos de justicia y reconciliación”.
El pontífice también recordó que se celebra la semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y entonces pidió al Señor que “derrame el don de su Espíritu sobre todas las Iglesias esparcidas por el mundo para que, a través de él, los cristianos superen las divisiones y forjen sólidos lazos de unidad”.
En sus últimas apariciones, el pontífice no se ha expresado sobre la situación internacional y el pasado domingo durante el ángelus sólo recordó las dificultades de la República Democrática del Congo y pidió oraciones y solidaridad para las poblaciones afectadas por las inundaciones en África meridional.