"Tenemos serias dudas sobre una serie de elementos de la Carta de la Junta de Paz relacionados con su alcance, su gobernanza y su compatibilidad con la Carta de las Naciones Unidas", dijo Costa en la rueda de prensa posterior a la reunión informal de líderes de los Veintisiete en Bruselas, que concluyó pasada la medianoche del viernes.
El político portugués reiteró la disposición del bloque comunitario a "colaborar con Estados Unidos en la aplicación del plan de paz global para Gaza, con una Junta de Paz que lleve a cabo su misión como administración de transición, de conformidad con la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
También mostró la predisposición de los Veintisiete a trabajar con Estados Unidos "en todas las cuestiones de interés común" incluida "la creación de las condiciones para una paz justa y duradera en Ucrania".
Los países de la Unión Europea (UE) han expresado hasta el momento amplias reticencias sobre la Junta de Paz impulsada por Trump debido a que va más allá de la situación en Gaza y a que plantea muchas cuestiones jurídicas de compatibilidad con los tratados de Naciones Unidas y de la propia UE, según dijo un alto funcionario comunitario.
Entre los Estados que hasta ahora han aceptado ser miembros del organismo se encuentran Israel, Argentina, Paraguay o Egipto, mientras que otras naciones como España, Francia, Bélgica, Noruega y Suecia han rechazado la iniciativa.
De la UE, únicamente Hungría y Bulgaria se han mostrado dispuestos a sumarse.
El mandatario estadounidense lanzó ese organismo, concebido inicialmente para supervisar su plan de paz para Gaza y que ahora quiere ampliar a otros conflictos globales, arropado por una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos los presidentes de Argentina y Paraguay y el primer ministro húngaro.