A juicio del embajador, esa Junta de la Paz es un intento de sustituir el sistema multilateral de Naciones Unidas.
"¿Y quién lo sustituye? Trump. ¿Quién es la referencia? Trump. ¿Quién es el mandamás? Trump", declaró antes de añadir que la membresía permanente en esa junta cuesta "mil millones de dólares. Nada más. Un negocio redondo".
El embajador hizo estas declaraciones en la embajada palestina en Madrid, en el marco de la presentación de la edición número 354 de la revista especializada Versión Original, un número especial dedicado íntegramente al cine palestino que recupera y reseña treinta películas rodadas en el territorio en conflicto.
Asimismo, el diplomático alertó sobre el plan de Trump para la llamada "nueva Gaza", concebido como un ambicioso proyecto urbanístico lleno de rascacielos, y dijo que busca expulsar a la población palestina.
También lamentó que "el mundo ya no habla de genocidio” en Gaza, a pesar de que la situación persiste, y señaló que la ayuda humanitaria que entra en la Franja es insuficiente y no hay suministros básicos: "Entra Pepsi, Coca Cola, entran snacks, pero no entran medicamentos".
Por otro lado, el acto reivindicó la historia del cine palestino, recordando que los fundadores de la industria cinematográfica en Egipto -la meca del cine árabe- fueron los hermanos Lama, de origen palestino-chileno.
El embajador celebró la actual relevancia de las mujeres: "Hoy, entre los mejores directores hay una serie de mujeres fantásticas que han hecho importantísimos trabajos".
Entre ellos está la película "The teacher", dirigida por la cineasta británico-palestina Farah Nabulsi y que ilustra la portada de la revista en esta edición especial.
Por su parte, el director de Versión Original, Paco Rebollo, explicó que la investigación para dedicar este especial al cine palestino se inició en el verano de 2024 y anunció que los beneficios de las ventas se destinarán a proyectos humanitarios.
Marce Apolo, coordinador de la edición especial, destacó que "el cine documental palestino fue creciendo con una calidad estética increíble, a medida que las fronteras de Palestina iban menguando".
Además, señaló que los realizadores palestinos se enfrentan a la paradoja de tener que "convertir en ficción la realidad para que no parezca inverosímil".