"Estamos hablando de que yo me siento insatisfecho con mi vida y el otro que viene a gozar del sitio de mi entorno me incomoda porque yo no estoy bien y esto es lo que llamamos turismofobia", afirmó este viernes en su intervención en una mesa dedicada al reto de comunicar ante esta situación.
En su opinión, "no existe turismofobia", sino "un momento a nivel mundial que nos está poniendo inseguros". "Estamos inseguros y el otro es una amenaza", insistió.
Esto es lo que tenemos que pensar y reflexionar y, a su juicio, la comunicación "ya no puede ser la misma ni la forma en la que promocionamos el turismo".
En Portugal se presentará en breve un plan estratégico hasta 2035. "Lo que queremos contar de nuestro país al mundo es que es el quinto de Europa más pacífico y el séptimo en el mundo en el índice global de paz. Esto es un activo", detalló Vale. A su juicio, "cuanto menos hablemos de competencia y más de la valorización del ser humano y del entorno que tenemos, tendremos un turismo mejor".
El CEO de Comunicación Iberoamericana, Diego Barceló, hizo hincapié en que, en general, hoy es imposible generalizar nada y, en cuanto a la problemática de la turismofobia, aseguró que está muy reducida a algunos lugares.
En Barcelona, una de las ciudades españolas más turísticas, según Barceló, se limita a algunos puntos concretos y en algunos momentos del año. "No es que todo el tiempo, todo el mundo, por lo que, primero, hay que poner el problema en su justa dimensión", añadió.
En su opinión, se debe hacer un estudio serio de lo que piensa el ciudadano local y qué es lo que le molesta, porque "a veces son problemas conceptuales y a veces son problemas concretos, a tal hora, en tal lugar pasa esto".
Lo primero, resumió, es saber qué es lo que pasa; segundo, hacer una estrategia para resolverlo, y tercero, hacer una campaña muy inteligente.
En este sentido, ha calificado de "muy acertada y excelente" la última campaña de Turespaña en la que no se ve sol ni playas, sino norte, lluvia, humedad, comida, familias en un lugar muy remoto, en la montaña, para venir a una España desconocida y diferente.
Según, el secretario de Turismo del Estado Chihuahua (México), Felipe Edibray, en un mundo de "cambios vertiginosos y acelerados", la "mala comunicación nos puede poner en un contexto diferente de lo que es".
Consideró que, a veces, la gente se siente tan invadida de su espacio que pudiera suscitarse la turismofobia, por lo que el sector debe "tener la capacidad de comunicar perfectamente lo que deseamos comunicar" y ser respetuosos con las comunidades tradicionales, los pueblos originarios y las tradiciones.