El siniestro se registró específicamente en el Cerro Placeres pasadas las 04:00 hora local (07:00 GMT), destruyendo por completo dos viviendas del sector antes de que llegaran los equipos de emergencia a controlar las llamas.
Fue durante el proceso de remoción de escombros que los brigadistas y bomberos encontraron a las personas fallecidas, hasta entonces reportadas como desaparecidas en los inmuebles afectados.
Si bien las causas del incendio aún se investigan, las autoridades han reiterado el llamado a extremar las medidas de prevención durante esta temporada, donde la emergencia por masivos siniestros forestales sigue golpeando la zona sur del país.
A la fecha, más de 42.000 hectáreas han sido arrasadas por los incendios que se propagaron durante los últimos días en las regiones de Ñuble, Bíobio y La Araucanía, con 13 focos aún en combate según el último reporte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 64.440 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 200 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.
Por su abrupta topografía, sus grandes bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad ha aumentado desde 2010, de acuerdo con la Conaf.
El cambio climático, la sequía que dura más de una década y la expansión de la llamada «interfaz urbano rural» (zonas donde se mezclan vegetación combustible y edificios) han contribuido a ello, según expertos.