Fueron 29 los agentes que resultaron heridos o con contusiones en la manifestación, entre ellos un policía que fue rodeado por un grupo de encapuchados y golpeado con patadas y con un martillo, y cuyas imágenes abren este domingo todos los medios de comunicación italianos.
La solidaridad con los agentes ha llegado desde todos los partidos políticos y el Jefe del Estado, Sergio Mattarella, también expresó su apoyo al policía agredido, Alessandro Calista, de 29 años.
La guerrilla urbana que se desencadenó al final de una manifestación que comenzó pacíficamente este sábado, con la participación de varios miles de personas, ha causado indignación sobre todo entre las fuerzas de Gobierno.
"Las imágenes del oficial atacado hablan por sí solas. Estos actos no son ni disidencia ni protesta: son ataques violentos dirigidos a atacar al Estado y a quienes lo representan", dijo Meloni, que calificó de "grave e inaceptable" lo sucedido en Turín.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, aseguró por su parte que los agresores de los agentes son "quienes representan el verdadero peligro para la convivencia civil y para nuestra democracia".
La oposición también condenó los incidentes y ataques contra agentes del orden y periodistas. "Estas son imágenes incalificables. Actos que nada tienen que ver con la disidencia democrática y deben ser rechazados rotundamente", afirmó el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S), Giuseppe Conte .
Mientras tanto, la secretaria del Partido Demócrata (PD), Elly Schlein, también habló de "violencia inaceptable" y "ataques criminales por parte de grupos organizados, enmascarados y violentos. Esperamos que los atacantes sean identificados lo antes posible".
Por el momento, se han producido dos arrestos entre los agresores y dos han sido identificados, según los medios italianos.
La manifestación organizada este sábado en Turín por el desalojo de un edificio ocupado dese 1996 donde se encontraba el centro social Askatasuna, gestionado por grupos de extrema izquierda, concluyó con duros enfrentamientos entre la Policía y algunos manifestantes encapuchados.
La manifestación había circulado pacíficamente por las calles de Turín, pero al llegar el atardecer, varios grupos con pasamontañas comenzaron a lanzar petardos, bengalas y fuegos artificiales, y la policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Varios contenedores de basura fueron incendiados durante momentos de guerrilla urbana y los manifestantes prendieron fuego a un vehículo blindado de la Policía, del que habían salido agentes.
El canal público RAI también denunció la agresión a un equipo que se encontraba informando sobre la manifestación.
El desalojo en diciembre del centro 'Askatasuna', cuyo nombre en euskera significa 'libertad', se produjo en el marco de una operación policial relacionada con investigaciones sobre recientes actos de violencia en la ciudad, entre ellos los ataques a la sede del diario 'La Stampa' y otros incidentes durante protestas a favor de Palestina.