"Las negociaciones serán a puerta cerrada", informó una fuente rusa a la agencia RIA Nóvosti, quien no descartó la emisión de un comunicado al término de las conversaciones.
Por el momento, se desconoce si la segunda ronda durará uno o dos días como ocurriera en la primera ronda, los pasados 23 y 24 de enero.
El avión con Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente de EE.UU., Donald Trump, aterrizó hoy en el aeropuerto Al Bateen procedente de Tel Aviv.
Precisamente, la ausencia de los mediadores estadounidenses precipitó la cancelación de la reunión prevista para el pasado domingo, también en los Emiratos Árabes Unidos.
La delegación rusa, encabezada por el jefe de la inteligencia militar, el almirante Ígor Kostiukov, llegó anoche a Abu Dabi, adonde la víspera arribaron también los negociadores ucranianos.
La reunión, en la que se abordarán los principales escollos para un arreglo pacífico -el control del Donbás y de la central nuclear de Zaporiyia-, además de las garantías de seguridad para Ucrania, viene precedida de la reanudación de los ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana tras una tregua de una semana.
Al respecto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que, "sin duda, nosotros apoyaremos pasos de desescalada si hay propuestas de este tipo por parte de los estadounidenses" tras reunirse la víspera en Kiev con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Según informó esta semana el Financial Times, Ucrania, EE.UU. y los europeos acordaron de cara a la firma de un futuro acuerdo de paz las garantías de seguridad en caso de que Rusia invada de nuevo su país vecino.
Las respuestas incluirían el despliegue de fuerzas europeas y, en caso de que Rusia prosiga con sus agresivos planes después de 72 horas, una respuesta coordinada de Occidente con participación del ejército de Estados Unidos.