"¿Cuántas personas más tienen que morir por culpa de las políticas migratorias de Bruselas?", se preguntó el ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, en la red social Facebook.
Con sus políticas que calificó como "favorables a la migración", Bruselas lleva una década animando a las personas que viven fuera de Europa a entrar ilegalmente en el continente, aseguró el jefe de la diplomacia húngara.
"Estas políticas migratorias de Bruselas solo conducen a tragedias", enfatizó Szijjártó, apuntando a que "ahora más inmigrantes se han ahogado en el Mediterráneo".
Una colisión anoche en el mar Egeo oriental entre una embarcación con inmigrantes y un patrullero de la Guardia Costera de Grecia le costó la vida a 15 personas, mientras que otras 24 resultaron heridas.
El Gobierno húngaro del ultranacionalista Viktor Orbán rechaza todo tipo de inmigración y Hungría paga actualmente un millón de euros cada día en concepto de multa a la UE por no cumplir las normas comunitarias en materia de migración.
Su Gobierno, en el poder desde 2010 con mayorías de dos tercios en el Parlamento, relaciona la inmigración con la delincuencia, el terrorismo y el extremismo.
En ese sentido, Szijjártó agregó que "Bruselas pone en peligro la seguridad de los europeos y ayuda las redes de traficantes de personas".