Rusos y ucranianos acordaron poner fin hoy a las conversaciones y continuarlas mañana a puerta cerrada con mediación del enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff.
Ninguna de las partes ha hecho declaraciones sobre la marcha de las negociaciones, que despertaron horas antes el optimismo del presidente de EE.UU., Donald Trump.
La pasada ronda también transcurrió en dos días (23 y 24 de enero) y contó con la participación de Witkoff y del yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner.
La delegación rusa, encabezada por el jefe de la inteligencia militar, el almirante Ígor Kostiukov, llegó anoche a Abu Dabi, adonde la víspera volaron también los negociadores ucranianos.
En la reunión, precedida durante una semana por un breve alto al fuego contra infraestructura energética, se debían abordar los principales escollos para poner fin a la guerra: el control sobre el Donbás y de la central nuclear de Zaporiyia, así como garantías de seguridad para Ucrania.
Mientras tanto, en una entrevista para el canal propagandístico RT, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, acusó hoy a la Unión Europea de replantear constantemente las propuestas de Estados Unidos.
"El diálogo continúa. Apoyamos las propuestas estadounidenses, pero los europeos acuden inmediatamente a Washington para modificar las iniciativas de EE.UU., ya aprobadas por el presidente ruso, Vladímir Putin", sostuvo.
Según el jefe de la diplomacia rusa Rusia "nunca ha cambiado sus principios a diferencia de muchos otros participantes en este proceso político".
Desde el inicio de la guerra de Ucrania en 2022 Rusia se ha mostrado inflexible en sus demandas para poner fin a la guerra y ha dilatado continuamente el proceso de arreglo iniciado con la llegada del presidente Trump a la Casa Blanca el año pasado.