El acuerdo fue rubricado durante una ceremonia en el palacio presidencial y, del lado de Damasco, fue firmado por la empresa estatal Compañía Siria de Petróleo con la intención de preparar el desarrollo del "primer" yacimiento marino en el país, según el medio oficial.
Además de colaborar para la explotación petrolera y de gas, el entendimiento pretende promover la inversión en Siria y ayudar a desarrollar su sector energético.
Tras el derrocamiento del régimen de Bachar al Asad a finales de 2024, las nuevas autoridades se han enfocado en tratar de reavivar la economía siria, gravemente lastrada por casi 14 años de guerra, y en atraer inversión tras el levantamiento de sanciones internacionales en los últimos meses.
El anuncio del pacto se produce días después de que Damasco alcanzara un acuerdo sólido con la alianza armada liderada por los kurdos Fuerzas de Siria Democrática (FSD) para la integración en el Estado de sus zonas en el noreste del país, donde se concentran los principales campos petroleros y de gas.
En el contexto de enfrentamientos y entendimientos fallidos entre las partes a lo largo de enero, el Gobierno central ya tomó el control del mayor campo de país, el de Al Omar.
El pacto fue mediado por Washington, que colaboró con las FSD en la lucha antiterrorista en Siria y que ha apostado fuerte por el nuevo Gobierno del presidente sirio, Ahmed al Sharaa.