Durante la reunión, Kast y Meloni han tratado, entre otros asuntos, la cuestión fronteriza y migratoria y temas de política penitenciaria.
El ultraderechista, que asumirá el cargo el 11 de marzo tras su triunfo electoral el pasado diciembre, explicó ante los medios tras el encuentro con Meloni que se ha informado sobre política penitenciaria en sus recientes viajes a El Salvador, a Hungría y también en Italia.
En relación a este último país, ilustró que Italia cuenta con el sistema del 41 Bis, que prevé aislamiento total para los responsables y jefes de la mafia.
"Una condición que es distinta a la que pudimos apreciar en El Salvador pero que apunta en el mismo sentido, que es aislar a los líderes de las organizaciones criminales que no puedan tener ningún contacto tanto con sus organizaciones como con sus familias", dijo.
Preguntado por si implementaría alguno de estos modelos carcelarios, Kast se limitó a declarar que están estudiando cambios legales.
"Nosotros hemos avanzado en eso y lo que estamos estudiando son cambios a los decretos penitenciarios porque necesitamos recuperar el control de las cárceles, evitar las amenazas de las mafias y del crimen organizado a nuestros gendarmes, que es una gran institución, y también ir cortando y vigilando cuáles son las rutas del dinero", afirmó.
Por eso, el presidente electo de Chile llamó a la colaboración internacional para frenar al crimen organizado porque, apuntó, si se combate en Chile es preciso que "los otros países, tanto de nuestro continente como de otros, avancen en la misma línea".
"Porque si no, el crimen organizado se retira de un país, se fortalece en otro y cuando ve la oportunidad vuelve con más fuerza, porque ellos no respetan fronteras, no respetan leyes ni banderas", denunció.
En cuanto a la inmigración, otro de los temas más recurrentes en su campaña electoral, afirmó que va a "dejar de ser una falta y se va a convertir en un delito".