La cita, que se iba a celebrar del 12 al 22 de febrero, es una de las últimas medidas de emergencia anunciadas por el Gobierno cubano en medio de la situación en la isla por la falta de carburantes.
Horas antes, el Ejecutivo anunció otras acciones de shock como el racionamiento en la venta de combustibles, la reducción de los horarios de trabajo en centros estatales y las clases semipresenciales en las universidades.
La última vez que la principal cita literaria del país no se realizó fue en 2021, durante la pandemia de COVID-19.
EE.UU. cerró el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para aplicar aranceles a quien suministrase combustible a la isla. Cuba precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas.
La operación militar estadounidense en Caracas significó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin de suministro energético vital para la isla.
Distintos expertos estiman que de los 110.000 barriles diarios de petróleo que precisa Cuba para satisfacer sus necesidades energéticas, Venezuela le aportó en 2025 unos 30.000.
Luego el presidente de EE.UU., Donald Trump, dio otra vuelta de tuerca más a la presión sobre Cuba al firmar el 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles comerciales a todos los países que suministrasen petróleo a la isla.
El experto cubano Jorge Piñón, especialista del Instituto de Energía de la Universidad de Texas (EE.UU.) estimó para EFE que, de no recibir nuevos envíos de petróleo, Cuba estaría para marzo en una "grave crisis".
En lo que va de año Cuba apenas ha recibido un petrolero, procedente de México, con unos 86.000 barriles de crudo.