En declaraciones a la televisión estatal de Polonia, Żurek calificó de "completamente frívola" la actitud del diplomático estadounidense y aseguró que Polonia "no sucumbirá a ningún chantaje".
La reacción del ministro se refería a un mensaje de Rose en redes sociales en el que, ante las críticas de internautas que le pedían que se fuera a su país, el embajador sugirió la retirada del personal militar de Estados Unidos al preguntar: "¿deberíamos llevarnos también a nuestros soldados y equipo?".
Las críticas tienen su origen en el anuncio de la legación estadounidense en Polonia de que rompía relaciones con el presidente del Parlamento polaco, Włodzimierz Czarzasty, ante la negativa de éste de respaldar la candidatura del presidente estadounidense, Donald Trump, al Premio Nobel de la Paz.
A ese anuncio le siguió un cruce de mensajes entre el embajador y el primer ministro polaco, Donald Tusk, quien replicó a Rose que "los aliados deben respetarse mutuamente, no sermonearse".
El jueves, el embajador, se dirigió al presidente del Parlamento polaco y le dijo que "sus insultos escandalosos e injustificados contra el presidente Donald Trump" han dañado gravemente unas "excelentes relaciones".
"No permitiremos que nadie dañe las relaciones entre Estados Unidos y Polonia ni falte el respeto al presidente Donald Trump", subrayó Rose.
El ministerio del Interior instó, además, este viernes a los ciudadanos y a la oposición a "permanecer unidos como un muro" en apoyo al presidente del Parlamento polaco.
El pasado lunes estalló el primer desencuentro entre el embajador y Czarzasty, quien por protocolo es la segunda figura en el escalafón del Estado polaco, sólo por detrás del presidente.
Ese día, el político polaco, perteneciente al partido Izquierda, comunicó que había rechazado la petición de sus homólogos estadounidense e israelí para apoyar el Nobel para Trump, porque en su opinión el presidente estadounidense "desestabiliza" las instituciones internacionales y "viola el derecho internacional".
La postura del embajador también ha generado críticas incluso en Washington, donde el congresista republicano Don Bacon ha solicitado su destitución.