Con discursos electorales en las prefecturas norteñas de Tochigi e Iwate, así como en la sureña Miyazaki, Takaichi redobló hoy su mensaje de convencer al electorado de la necesidad de crear una "economía fuerte" basada en "una política fiscal responsable y proactiva".
Takaichi se convirtió el pasado octubre en la primera mujer en liderar Japón y el gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), y desde entonces ha gozado de una aceptación popular inusitadamente elevada, de más del 60 % según varias encuestas.
En un intento por convertir su popularidad en escaños en la Cámara Baja de la Dieta (el Parlamento nipón), ante la estrecha mayoría de tan solo un escaño que el PLD ostentaba junto con el aliado Partido de la Innovación de Japón (Ishin), Takaichi convocó unas elecciones anticipadas que ha calificado como un referéndum a su mandato.
La última encuesta elaborada por el diario japonés Mainichi estima que el PLD podría obtener una mayoría absoluta en solitario, e incluso superar 300 escaños de los 465 en liza.
Una bonanza para Takaichi, frente a los batacazos electorales que motivaron la dimisión de su predecesor, Shigeru Ishiba, y paralelamente unas previsiones inquietantes para la opositora Alianza Reformista Centrista.
La nueva formación, unión del opositor Partido Democrático Constitucional (PDC) y el budista Komeito (aliado al PLD durante casi tres décadas pero que rompió con el partido gobernante tras la elección de la mandataria como líder), la coalición es el principal desafío a Takaichi. Sin embargo, encuestas como la elaborada por Mainichi prevén una caída importante del PDC.
"Creo que nos encontramos en un momento crítico", afirmó este viernes en su canal de Youtube el líder del PDC, Yoshihiko Noda, que reconoció las dificultades de llamar al voto por una alianza recién creada pero subrayó estar "ganando impulso gradualmente".
Más allá de la campaña electoral en el archipiélago, centrada predominantemente en la economía ante persistente inflación y el declive de los salarios, la jornada de este viernes estuvo marcada por el espaldarazo del presidente estadounidense, Donald Trump, a Takaichi.
La mandataria "no defraudará al pueblo de Japón", llegó a afirmar el magnate neoyorquino en su red social, Truth Social, subrayando su "total respaldo" a quien "ha demostrado ser una líder fuerte, poderosa y sabia".
Japón acudirá el domingo a las urnas, entre unas nevadas que han dejado al menos 38 muertos y llevado a Takaichi a urgir el voto anticipado, para unas elecciones anticipadas cuyos resultados se esperan esa misma noche.