Ali Youssouf señaló en un comunicado publicado en la página web de la UA que esta acción, realizada entre el sábado y el domingo pasados, pone "en grave peligro" a la población civil, además de constituir una "grave violación" del derecho internacional humanitario.
"A falta de pruebas que establezcan objetivamente el carácter estrictamente militar del objetivo, dicha infraestructura conserva su presunción de importancia civil y, por lo tanto, goza de plena protección en virtud del Derecho Internacional", incidió el jefe de la Comisión (secretariado).
El M23 reivindicó el ataque el pasado martes argumentando que el mencionado aeropuerto albergaba un centro de mando de drones del Ejército congoleño, si bien Ali Youssouf expresó que los grupos armados no estatales "no pueden invocar ninguna justificación política, de seguridad o militar" para justificar este tipo de actos, que "probablemente constituyan un acto terrorista".
Tras ello, advirtió contra la ampliación de las hostilidades a ciudades alejadas del frente de batalla, en el este del país, lo que supone una "importante escalada" y plantea "riesgos inaceptables" para la estabilidad del país y de la región, que sufre una "crítica" situación humanitaria.
La Comisión también instó al AFC/M23 -Alianza Río Congo/M23, liderada por el M23- a cesar "de inmediato" el uso de la fuerza militar y a cumplir los compromisos de paz firmados el pasado diciembre en Washington para acabar con el conflicto.
Las fuerzas rebeldes informaron de la "destrucción" del supuesto centro de mando, que "sirvió como centro principal para la planificación, coordinación y ejecución de operaciones letales contra la población civil, así como contra las posiciones de la AFC/M23 en las zonas liberadas", según un comunicado del grupo.
Este lunes, el Ejército congoleño confirmó la neutralización de ocho drones kamikaze que atacaban el aeropuerto, lo que evitó posibles daños a las instalaciones.
El conflicto del este congoleño se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23, apoyado por la vecina Ruanda, tomó el control de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte; y, semanas después, de Bukavu, en Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.
Ambas provincias son ricas en minerales como el coltán, fundamentales para la industria tecnológica en la fabricación de teléfonos móviles.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de la ONU en el país (Monusco).