El portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró hoy en una rueda de prensa que Lai "fue uno de los principales planificadores y participantes en una serie de incidentes contra China y que perturbaron la situación en Hong Kong".
Lin aseveró que las acciones del magnate de los medios "perjudicaron gravemente la prosperidad, la estabilidad y el bienestar de Hong Kong", en referencia a las multitudinarias protestas antigubernamentales registradas en la excolonia británica en 2019.
"Hong Kong es una sociedad regida por el Estado de derecho", agregó el vocero, al tiempo que indicaba que el Gobierno central chino "apoya firmemente" a la región semiautónoma" en la salvaguarda de la seguridad nacional conforme a la ley y en el castigo de los delitos que la ponen en peligro".
En referencia a las críticas internacionales a raíz de la condena a Lai, Lin instó "a respetar la soberanía de China y el Estado de derecho de Hong Kong", a "abstenerse de realizar declaraciones irresponsables" y a "dejar de interferir en los asuntos judiciales de Hong Kong o en los asuntos internos de China".
La red de oenegés Chinese Human Rights Defenders (CHRD) aseguró que Lai, de 78 años, ha sido condenado por motivos "políticos" tras un largo proceso en el que fue hallado culpable en diciembre de 2025.
CHRD señaló que expertos de la ONU calificaron en 2024 su detención de "arbitraria" y que, tras el veredicto de diciembre, reclamaron su liberación por razones humanitarias.
Lai fue sentenciado este lunes a 20 años de cárcel tras un juicio celebrado ante tres jueces designados para casos de seguridad nacional.
La Fiscalía le atribuyó una campaña sostenida para promover sanciones internacionales contra China y Hong Kong desde la estructura del rotativo Apple Daily, ya clausurado, y su entorno, mientras la defensa argumentó que las publicaciones del rotativo formaban parte del debate público protegido por la libertad de expresión.