El Gobierno de Zimbabue niega su implicación en el asesinato de un activista en Sudáfrica

Harare, 9 feb (EFE).- El Gobierno de Zimbabue ha negado cualquier implicación en el asesinato en Sudáfrica de Kudzai Saruwaka, aliado del difunto Blessed Geza, veterano de la guerra de la independencia de Zimbabue y exdirigente del partido gobernante convertido después en gran crítico del presidente, Emmerson Mnangagwa.

El portavoz del Gobierno zimbabuense, Ndavaningi Mangwana, desestimó las acusaciones de la familia de Saruwaka, que vinculaban a Harare con el crimen.

"Rechazamos categóricamente las acusaciones infundadas que circulan en internet sobre la trágica muerte de un ciudadano zimbabuense en Sudáfrica. No tuvimos absolutamente ninguna participación en este incidente", declaró Mangwana en un comunicado que recogen este lunes medios locales.

"Extendemos nuestras condolencias a la familia y expresamos nuestra plena confianza en las autoridades sudafricanas, y confiamos en que llevarán a cabo una investigación exhaustiva", señaló el portavoz.

Mangwana indicó en Sudáfrica, como país que enfrenta "una de las tasas de delitos violentos más altas del mundo", la Policía tiene "experiencia en casos tan complejos", por lo que abogó por permitir que "el proceso avance sin especulaciones perjudiciales".

El activista político fue asesinado a tiros el pasado sábado en Johannesburgo, declaró este domingo a EFE su hermano, Trevor Saruwaka, diputado por el partido opositor Coalición Ciudadana para el Cambio (CCC) entre 2008 y 2023.

"Sospechamos que se trató de un asesinato político, ya que colaboraba estrechamente con el difunto Geza", subrayó.

Su hermano, de 43 años, huyó de Zimbabue el año pasado, tras una manifestación antigubernamental convocada por Geza en marzo, y solicitó asilo político en Sudáfrica, ya que era un activista buscado por la Policía zimbabuense, aseguró..

El activista fue tiroteado después de que Geza, de 73 años, falleció este viernes en un hospital de Sudáfrica.

El fallecimiento se conoció mientras se espera el inicio del juicio de 95 activistas detenidos el pasado marzo cuando respondieron a la convocatoria de Geza para protestar contra las intenciones de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) de ampliar el mandato de Mnangagwa de 2028 -cuando acaba su segundo y último mandato permitido por la Constitución- hasta 2030.

Geza acusaba a Manangagwa de corrupción y nepotismo, y pedía su destitución.

Las protestas de marzo tuvieron escaso seguimiento por el fuerte despliegue de la Policía, que las reprimió con dureza y detuvo a 98 manifestantes -90 hombres y 8 mujeres-, si bien una mujer fue ya condenada y otras dos absueltas en otro proceso judicial separado.

Geza, prófugo y buscado por la Policía por incitar a la violencia y socavar la autoridad del presidente, tenía vínculos con una facción de la ZANU-PF alineada con el vicepresidente de Zimbabue, Constantino Chiwenga, considerado como posible sucesor de Mnangagwa.

El intento de extender el mandato del presidente ha reavivado la pugna entre las facciones de la formación leales a Mnangagwa y las de Chiwenga, que encabezó el golpe militar de 2017 que derrocó al fallecido expresidente Robert Mugabe y llevó a Mnangagwa al Gobierno.

Mnangagwa, de 83 años, ganó las elecciones de 2018 y 2023, cuyos resultados cuestionó la oposición.

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