En un comunicado emitido la pasada noche, la Presidencia de Angola informó de que el jefe de Estado angoleño, João Lourenço, presidente en ejercicio de la Unión Africana (UA), encabezó este lunes una reunión a la que asistió su homólogo congoleño, Félix Tshisekedi.
También participaron el presidente del Consejo de Togo (jefe de Gobierno), Faure Gnassingbé, y el expresidente nigeriano Olusengun Obasanjo, ambos mediadores de la UA en el conflicto.
Los líderes instaron a las partes en conflicto a que "declaren un alto el fuego que entrará en vigor en la fecha y hora que se convengan", según el comunicado de la Presidencia angoleña.
También abogaron por "otorgar a Angola el mandato de iniciar consultas con todas las partes congoleñas interesadas, con miras a crear las condiciones para el diálogo intercongoleño".
Asimismo, recordaron las decisiones adoptadas en virtud del Acuerdo de Washington de 4 de diciembre de 2025 y las Resoluciones 2773 (2025) y 2808 (2025) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre "la retirada de las tropas ruandesas del territorio congoleño y la neutralización de las FDLR".
Las FDLR, creadas en 2000, están integradas por hutus ruandeses que participaron en el genocidio de 1994 -en el que fueron asesinados al menos 800.000 tutsis y hutus moderados- y operan en el este de la RDC para recuperar el poder político en su país de origen.
En 2012, exmiembros de otra milicia formada anteriormente por tutsis para combatir a las FDLR crearon el M23, que reactivó sus combates en marzo de 2021 tras años de relativa calma y controla parte del este congoleño actualmente.
La eliminación de las FDLR fue una de las condiciones incluidas en el acuerdo de paz de Washington, pues esta milicia es considerada como una amenaza existencial por Ruanda, país que, según la ONU y varios países occidentales, apoya al M23.
Catar anunció el pasado día 2 que la misión de la ONU en RDC (Monusco) desplegaría un equipo para supervisar un alto el fuego entre las Fuerzas Armadas congoleñas y el M23 en Uvira, tras el acuerdo alcanzado en Doha, bajo auspicio catarí.
El pasado diciembre, el M23 se retiró de la estratégica ciudad de Uvira, situada a orillas del lago Tanganica y fronteriza con Burundi, tras tomarla en una rápida ofensiva.
El avance rebelde en esta región rica en minerales ocurrió después de que Tshisekedi y su homólogo ruandés, Paul Kagame, firmaran el pasado 4 de diciembre en Washington un acuerdo de paz en presencia del presidente estadounidense, Donald Trump.
Desde entonces, Kinsasa y Kigali se han acusado mutuamente de violar el acuerdo.
El pacto de Washington se suma a la mediación de Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que en noviembre pasado rubricaron en Doha un acuerdo marco para avanzar hacia el fin del conflicto.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la Monusco.