"La Policía Real Tailandesa expresa sus condolencias a la familia de la Sra. Sasipatchara Sinsamosorn, directora de la escuela Patong Prathan Kiriwat, quien falleció a causa del incidente", señaló el cuerpo en su cuenta de Facebook.
Un hombre armado entró alrededor de las 16:45 hora local (09:45 GMT) del martes en este centro educativo de la ciudad de Hat Yai, en la provincia meridional de Songkhla, y realizó dos o tres ráfagas de disparos, antes de retener a profesores y estudiantes, explicaron las autoridades provinciales.
El sospechoso de haber perpetrado el tiroteo fue detenido unas dos horas después del incidente por la Policía, que anunció que todos los rehenes estaban "a salvo", sin revelar cuántas personas habían quedado retenidas ni su estado.
El Ministerio de Sanidad indicó más tarde que al menos una mujer y dos estudiantes –una de ellas de 14 años– tuvieron que ser trasladadas a hospitales tras el tiroteo.
La mujer recibió disparos en el pecho y en el torso, mientras que la adolescente fue herida de bala en el abdomen, y ambas fueron intervenidas quirúrgicamente, de acuerdo con las autoridades sanitarias. La tercera víctima sufrió lesiones en el tobillo al huir, señaló dicho ministerio.
El gobernador de Songkhla, Ratsasart Chidchu, y la Policía provincial indicaron que el presunto agresor –trasladado al hospital tras resultar herido durante el arresto– no tenía antecedentes penales, y que, antes de irrumpir en la escuela, utilizó un cuchillo para atacar a un agente de policía y luego robó una pistola, recogió la cadena pública Thai PBS.
Este medio apuntó que el ataque se debió a motivos personales, lo que no ha confirmado por el momento la Policía, que investiga las causas de lo sucedido.
Tailandia cuenta con un elevado índice de armas de fuego por habitante y los tiroteos no son inusuales, con facilidad de acceso a las mismas para personal del Ejército y la Policía, y normativas laxas y anticuadas para su adquisición por parte de la población civil.
En julio de 2025, un tiroteo en un mercado de Bangkok dejó tres fallecidos, mientras en 2023 un menor de edad perpetró un ataque con una pistola de fogueo modificada para disparar munición real en un popular centro comercial de la capital y murieron tres personas.
Uno de los episodios más trágicos y mortíferos fue el asalto en 2022 a una guardería del noreste de Tailandia por parte de un expolicía que dejó 34 fallecidos, 22 de ellos niños.
Estos sucesos reabren el debate sobre la posesión de armas de fuego en el país, sin avances sustanciales.
El sur de Tailandia ha sido asimismo escenario de ataques recurrentes en las últimas décadas a raíz de una insurgencia de grupos separatistas que reclaman la independencia de zonas de Songkhla y de tres provincias, predominantemente musulmanas.