"Con esta votación, el Parlamento Europeo capitula ante una campaña, que dura ya decenios, para privar de derechos humanos a la gente, empezando por los derechos de las personas solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes. Este preocupante cambio político golpea el núcleo de los principios fundacionales de la UE", consideró la responsable de Amnistía Internacional (AI) ante la UE sobre cuestiones de migración y asilo, Olivia Sundberg.
Esta experta aseguró que este "ataque al derecho de asilo tiene lugar mientras se sigue negociando una amplia variedad de medidas punitivas de deportación".
Explicó que, cuando se adopte, las personas que soliciten asilo a la UE "podrían ver rechazada su solicitud sin que se examine, y ser enviadas a países con los que no tienen ninguna relación y en los que nunca han estado", lo que levanta "una barrera más en el laberinto jurídico" de los solicitantes de asilo.
Las nuevas normas, junto con la nueva legislación sobre retornos, facilitarán entre otras cosas a los Estados miembro el envío de migrantes a centros en el extranjero.
Para Raquel González, coordinadora de Médicos Sin Fronteras (MSF) España, se trata de "una pésima noticia y una muestra más de la 'Europa fortaleza', que está erosionando" el derecho internacional y el Estatuto de Refugiados.
"Esta medida es un paso más en la normalización de la exclusión y el maltrato a las personas en movimiento y refuerza el modelo de externalización de fronteras a países inseguros. Se confirman nuestros peores temores: el Pacto Europeo de Migración y Asilo está sirviendo como paraguas para prácticas que atentan contra los derechos de las personas en movimiento, socavan su dignidad y afectan gravemente a su salud", expresó hoy González.
Save The Children consideró que las normas suponen "un grave revés para los derechos de la infancia en la UE" precisamente porque, como también incide AI, debilitan las evaluaciones individuales de asilo, por lo que "aún más niños podrían ser víctimas de evaluaciones deficientes y sufrir consecuencias dramáticas".
"Las familias con niños que buscan protección se encuentran entre las más perjudicadas por estas normas, ya que aún pueden ser trasladados a países con poca o ninguna conexión y donde su seguridad podría estar lejos de estar garantizada", lamentó Save The Children.
Además, la ONG subrayó que "etiquetar a los países como 'seguros' no los convierte en seguros" y muchos países en la lista "no cumplen con los estándares de derechos humanos que la UE afirma defender".
"Human Rights Watch detalló abusos de derechos humanos en todos los países de la lista de 'países de origen seguros' de la UE: Bangladesh, Colombia, Egipto, India, Kosovo, Marruecos, Túnez y países candidatos a la UE como Bosnia y Herzegovina, Georgia, Serbia y Turquía", apuntó la directora asociada para Europa y Asia Central de esta organización, Judith Sunderland.
Y también criticó que se abra la veda a enviar a solicitantes de asilo a "terceros países seguros", después de que se hayan comprobado abusos contra migrantes en Egipto, Túnez, Libia o Mauritania, con los que la UE ya tiene acuerdos para el control migratorio.