La enigmática Colección Gelman Santander exhibe 68 obras en Ciudad de México

Ciudad de México, 16 feb (EFE).- Una de las colecciones de arte moderno más importantes de México llega con 68 obras, 28 declaradas como monumento artístico del país, al Museo de Arte Moderno (MAM) de la capital mexicana con su nuevo nombre Colección Gelman Santander, tras el reciente acuerdo de gestión del acervo con el banco español.

Las piezas de la muestra ‘Relatos Modernos’ no habían sido exhibidas al público mexicano en 20 años, y hoy promete abrir sus puertas del 17 de febrero al 17 de mayo, como una iniciativa del Gobierno de México de compartir este archivo antes de que sea trasladado a España para la inauguración del centro Faro Santander, prevista para el mes de junio.

En cuanto a este traslado, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz Nájera, explicó a medios este lunes que este acuerdo con Santander es meramente de “gestión” y que el dueño de este acervo -con pinturas de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, entre otros- es la familia mexicana Zambrano, propietaria de la cementera Cemex.

“El acuerdo con Santander es únicamente de gestión, es decir, que la Fundación Santander se puede encargar de lo que tiene que ver con trámites, empaques, viajes, comisarios, gestiones con los museos”, destacó la titular del INBAL sobre este acuerdo tripartita firmado el mes pasado.

En esta etapa itinerante del acervo creado en la década de 1940 por el matrimonio de Jacques y Natasha Gelman, la funcionaria afirmó que a la institución le corresponde asegurar la “conservación” de las 28 piezas declaradas como monumento artístico, así como dos que no pertenecen a la Colección Gelman, pero están bajo esta categoría de valor artístico.

Asimismo, detalló que, según el reglamento de monumentos artísticos de México, ninguna pieza catalogada como monumento puede ser “exportada de manera definitiva del país”, aunque estos permisos pueden extenderse.

“Depende de las itinerancias planteadas y el estado de conservación de la obra, la que permitiría plantear una temporalidad de dos años o una temporalidad menor (...) porque por ley tenemos la posibilidad de extender estos permisos de exportación temporal”, subrayó.

La funcionaria también rechazó la posibilidad de que el Gobierno de México adquiera esta colección, ya que explicó que, más allá de una “dificultad económica”, este acervo “tiene un costo muy elevado y los recursos públicos tienen límites”.

Aunque aseguró que el INBAL está haciendo un esfuerzo para que estas piezas puedan verse de nuevo en México y aclaró que esto también es del interés de Santander.

En el recorrido de la exposición de cuatro ejes se puede apreciar parte de la colección Gelman, la cual pasó de 95 piezas a más de 200 tras el manejo del curador Robert R. Littman, una vez que falleció el matrimonio en el siglo pasado.

Desde el primer núcleo de la muestra, ‘Orígenes en construcción’, se reafirma la idea de que esta, después de la Colección de Dolores Olmedo, es de las que aguardan más obras de Kahlo, con piezas emblemáticas como ‘Autorretrato con monos’ o ‘Diego en mi pensamiento’.

Entre las diez piezas de Kahlo, resalta el retrato que hizo Rivera a Natasha Gelman en 1943, así como el realizado por el pintor Gunther Gerzso a Jacques Gelman en 1945.

Francisco Toledo, Carlos Mérida, María Izquierdo, Jesús Reyes Ferreira, Lola Álvarez Bravo, Manuel Álvarez Bravo son otros de los grandes exponentes del arte moderno que están dispuestos en esta muestra.

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