El Ministerio de Exteriores vietnamita indicó este martes que el secretario general del Partido Comunista de Vietnam y por tanto máximo dirigente del país visitará Estados Unidos del miércoles al viernes por invitación del presidente Donald Trump.
Durante su estancia en la capital estadounidense, el dirigente asistirá a la reunión de la Junta de Paz, prevista para el jueves y a la que también está prevista la participación de otros mandatarios de países vecinos, como el presidente indonesio Prabowo Subiando.
El breve comunicado de Hanói no detalla más aspectos de la agenda del líder vietnamita, quien durante su estancia podría mantener una reunión bilateral con Trump.
La relación entre ambos países, otrora enemigos, ha mejorado en los últimos años en materia de seguridad y comercio, a pesar de que Trump impuso en 2025 un arancel del 20 % a todas las importaciones procedentes de Vietnam, una emergente potencia industrial.
Por su parte, el primer ministro de Camboya llegó el lunes al país norteamericano para asistir a la Junta de Paz, informó el propio Hun Manet en su perfil de la red social Telegram.
Tras su visita a Estados Unidos, el líder camboyano viajará a Suiza y Bélgica, sin especificar fechas, antes de concluir su gira el 27 de febrero.
Trump adelantó este domingo que los países miembros de la Junta de Paz que creó para resolver conflictos mundiales destinarán más de 5.000 millones de dólares a "iniciativas humanitarias y de reconstrucción" en la devastada Gaza.
La organización mantuvo una reunión fundacional en el Foro de Davos, Suiza, el pasado enero. Al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos los de Israel, Argentina, Arabia Saudí y Egipto, han aceptado formar parte, mientras que otras naciones, como Francia, España y Suecia, la han rechazado.
La mayoría de los miembros fundadores son aliados de Trump y habían expresado ya su apoyo, mientras que las grandes potencias y casi todos los países europeos se han mostrado reticentes a unirse al considerar que la Junta debilita a la ONU.
El estatuto de la entidad otorga amplios poderes a su presidente, Trump, como el derecho de veto o de fijar la agenda, y prevé mandatos permanentes para los mayores contribuyentes financieros.